29 de noviembre de 2010

Un pequeño gran artista


Toulouse-Lautrec en la playa de La Crotoy, 1899.

Provocador, aristócrata, alcohólico, juerguista, una extraña mezcla de dandy y bohemio, amante y amado por las mujeres, lúcido, divertido, original, un magnífico dibujante y un documentalista minucioso del Montmartre de fines del siglo XIX. Henri de Toulouse-Lautrec fue todo eso y mucho más.

La consanguinidad de sus padres (primos hermanos), le impidió crecer más allá del metro y medio. Pero no estaba dispuesto a que la gente sintiese lástima de él y abandonó los lujos del castillo de su familia por el fascinante barrio de Montmartre, donde todo era válido, donde nadie se sentía rechazado y personas de todo tipo convivían con total naturalidad.

Enamoró a la bellísima Suzanne Valadon, musa de artistas, que intentó suicidarse cuando Henri se negó a casarse con ella. Vivió en el burdel de Rue des Moulins, donde inmortalizó a muchas de sus amigas prostitutas. Retó a un duelo a otro artista que tuvo la osadía de criticar a su querido amigo Van Gogh. Pero sobre todo, dedicó su corta vida a fotografiar con sus lápices y pinturas el mundo del espectáculo, el circo, el lujo y la miseria de los cabarets.


Vídeo de SatinFox02

Y como muestra, dos de las más famosas bailarinas del Moulin Rouge: La Goulue y Jane Avril.


La Goulue en el Moulin Rouge (1892), MOMA, Nueva York.


Jane Avril - Jardin de Paris (1893), litografía.

Si quieres saber más sobre este gran artista, puedes apuntarte el miércoles 1 de diciembre, a las 19:30, a nuestra clase de vanguardias.

11 de noviembre de 2010

Reflexiones sobre el arte contemporáneo

"Cuando mira usted las primeras y toscas obras se limita a encogerse de hombros. Al contemplar el lote siguiente, rompe a reir. Pero las últimas acaban por provocar su ira. Y lamenta no haberle dado a un pobre el franco que le ha costado la entrada."

Reseña sin firmar publicada en La Patrie el 21 de abril de 1874 sobre la primera exposición impresionista, en la que se mostraron, entre muchas otras, estas obras:


Berthe Morisot, La cuna (1872, Musée d'Orsay, París)


Claude Monet, Impresión, amanecer (1872, Museo Marmottan, París)


Auguste Renoir, El palco (1874, Courtauld Gallery, Londres)

Ahora no diríamos lo mismo, ¿verdad? Se han convertido en obras famosas que vamos a contemplar con éxtasis a los museos sin que nos duela en el bolsillo pagar la entrada. Pero sí que lo decimos delante de obras de arte actuales que no conseguimos entender... Esto demuestra claramente que los artistas han ido siempre un paso por delante de nosotros.

En Harte con Hache estamos dando un curso sobre el arte de las vanguardias los miércoles de 19:30 a 21:00. Encontrarás el programa en nuestra web:
www.harteconhache.com/cursos_vanguardias.html

2 de noviembre de 2010

¡Tomemos la Bastilla! - Diálogos de carmelitas



La escena más terrorífica de toda la historia de la ópera (al menos para mí) es el final de Diálogos de carmelitas de Francis Poulenc. Esta ópera se estrenó en 1957 en el Teatro alla Scala de Milán y está basada en un hecho real de la revolución francesa. Durante la época del Terror, se ordenó ejecutar a dieciséis monjas carmelitas de un convento de Compiègne. En esta escena, las monjitas van cayendo una a una mientras entonan una oración en latín Salve Regina. Los golpes de la hoja de la guillotina ponen literalmente los pelos de punta.


Vídeo de gslanfranchi

P.D. La penúltima monjita en morir es la soprano francesa Patricia Petibon, que estará cantando en en el Liceu del 5 al 16 de noviembre el papel protagonista de Lulú, una de las óperas de Alban Berg.